En épocas de calor, el consumo de vinos tintos puede verse afectado por la temperatura. Al enfriar un vino tinto en exceso, los taninos se perciben más duros, los aromas se atenúan y la sensación de alcohol disminuye, lo que hace que el vino resulte menos agradable. Sin embargo, vinos como el Luis Oliván Las Pilas Garnacha conservan su frescura y equilibrio incluso a temperaturas más bajas, siendo recomendables para disfrutarlos a 12-13 ºC.
Artículo de GAUDARU
